Eso me llevó a pensar en mi propia vida y experiencias.
He tenido muchos contratiempos a lo largo de mi vida, y en mi trabajo en particular. Pero siempre he tratado de aprender de todas y cada una de esas circunstancias. Quizás, la forma más dura de aprender.
Un buen amigo me dijo una vez que yo era como un tentempié. Uno de esos muñequitos que se tambalea de un lado a otro, pero nunca se cae.
Mi trabajo se caracteriza porque tenemos que hacer frente al rechazo de forma regular. En el mundo del Telemarketing B2B somos rechazados muchas veces al día, pero siempre hay 1 ó 2 llamadas en las que nos reciben generosamente, que hacen que todos los rechazos merezcan la pena.
El rechazo online también existe, en todas partes, pero quizás no es tan obvio. Puedes ser "unliked", "unfollowed", "unsubscribed", desvinculado, o sencillamente ignorado.
Llegados a ese punto, ¿te rindes? ¿Cedes y asumes el rechazo?, o bien ¿Puedes hacerle frente? ¿Cuantas veces haces frente a un rechazo con la misma persona? ¿En que momento -si llega- admites que debes renunciar?
Os invito a debatir sobre ello.